Entro a clase,lo primero que veo es un par de alumnos. A algunos los conozco y los saludo, otros son totalmente desconocidos para mi. Elijó uno de los sitios de la segunda fila, este año quiero estar dedicada y esforzarme en todo lo que pueda, gastarme las neuronas y conseguir todos mis objetivos. Parezco un anuncio de la tele. Arreglo mis cosas y...
-¡AHHHHHHHHH!- Una voz chilla desde la puerta.- pedazo de puta, como te he echado de menos. Ven aquí y dame un abrazo.
No me da tiempo a reaccionar y salta sobre mí una chica con el pelo rubio ceniza, ojos verde intenso, estatura algo más inferior a la mía, y una preciosa sonrisa en la cara
- Te quiero y te he echado 300 mil veces de menos, no me coges el móvil y te odio,pero te amo sabes, eres la mejor ¿Que tal el verano, cariño?
Es Vanesa, mi mejor amiga, bueno una. Ella, samanta y yo hemos sido inseparables. Siempre. Desde la guardería nuestras madres se conocieron, nos apuntaron a natación juntas, a ballet, a todo. Han estado ahí para mi toda la vida.
- Muy bien cariño. Si, ya sabes, ha sido un verano difícil, no he tenido ganas de nada. Pero bueno, ya estoy aquí. Yo también te he echado mucho de menos.
Y le devuelvo un abrazo, un abrazo infinito. Uno de esos abrazos que solo puedo darle a una verdadera amiga. Pero no tardo en darme cuenta de lo que pasa a nuestro alrededor.
-Vanesa.- Aun continuamos abrazadas.- Nos están mirando.
Se da la vuelta y ve aun par de chicos observándonos, pensando de todo. Quizás que estamos locas, tal vez que somos raras, pero seguro que están imaginándose el mal curso que le vamos a dar.
-¿Qué pasa que no podéis meteros en vuestros asuntos?
Los chicos que nos miran se ríen y tuercen la cabeza hacia otro lado. Saben que no es bueno enfrentarse a Vanesa, no es muy amigable de malas. Se da la vuelta y vuelve a sonreír, como si nada hubiese pasado.
- ¿Sabes algo de Samanta?- Intento cambiar de tema.- Llevo mucho sin saber nada de ella.
- Normal si no coges el móvil nunca, pues verás. Super fuerte lo que ha pasado, te lo cuento antes de que los veas entrar cogidos de la mano...
- Guau, espera ¿Qué? ¿Cogidos? ¿Ellos? ¿Quienes?
-Las preguntas de una en una por favor, pues verás hace una semana, ella y Raúl empezaron a salir ¿Te lo puedes creer? Ellos dos juntos, quien lo hubiera imaginado.
-¿¡Qué dices!? No me lo puedo creer. Bueno Samanta lo quería muchísimo, eso ya lo sabíamos, pero lo de Raúl... que raro, pero me alegro por ellos. Ojala y que les vaya genial.
-Si yo igual, al menos una ha encontrado el amor...
- Cállate y no seas tonta, tu eres preciosa. Ya encontraras a alguien.
-Bueno si tu lo dices, en fin, desde que rompí con José no he estado con nadie ¡Y hace 3 meses de ello!
-Ese tío era gilipollas y encontraras a alguien, seguro.
No me da tiempo a seguir hablando y la veo entrar. Una chica, preciosa. Mi amiga, mi mejor amiga. La que siempre ha estado ahí para mi. Se que aunque discutamos, aunque nos cabreemos ella va a estar siempre. Son de los poco para siempre que se hacen realidad.
Me mira, me sonríe, y sale corriendo hacia mi. Me da un abrazo y yo casi tengo ganas de llorar ¿Porque? No lo se, solo se que ellas dos son un pilar fundamental en mi vida y que si se van me derrumbo.
- Arianne, preciosa ¿Cómo estas?
-Muy bien, pero ya me han dicho que tu estas mejor ¿Y Raúl? ¿Ehh? ¿No me has dicho nada?
-No cogías el móvil nunca, pues verás...ahí viene.
Lo veo entrar. Realmente no es que hagan muy mala pareja, lo que pasa es que son muy diferentes. Samanta es una chica alta, con el pelo muy rizado y pelirroja. Sus ojos son del azul más intenso que he visto nunca, y tiene esas clásicas pequitas por la cara. Es muy blanca, hasta el punto de llegar a ser pálida. Pero debido a que su padre es escoces tiene las mejillas muy sonrojadas. En realidad la historia de sus padres es preciosa, su madre es Andaluza, de Sevilla concretamente, y su padre es escocés, de Edimburgo. Su madre, Sara, fue ahí a estudiar y se enamoraron, el problema estaba en que ella quería volver a España, eso junto a que su padre era mayor y tuvo problemas cardíacos la llevaron a regresar una vez acabado el primer año. Pero su padre, Adhamh, no conforme con ello vino a España y se casaron aquí.Pocos años después tuvieron a Samanta, prueba de sus amor perpetuó.
Raúl, sin embargo, tiene un aspecto un tanto emo. Tiene el pelo negro, le tapa los ojos con frecuencia. Es alto, un tanto delgado, bueno muy delgado. Y lo que más me choca de ellos dos es que Raúl es un chico muy rockero. Siempre grupos como AC-DC, Green day, nirvana...etc. En cambio, Samanta es muy de pop. One direction, es su grupo favorito. Se puede pasar horas y horas hablando de ellos sin cansarse. Pero aun así ellos dos, diferentes como el día y la noche, han conseguido congeniar ¿Será eso verdad de que los polos opuestos se atraen?
- ¡Raúl, cuánto tiempo! ¿Cómo estas?
Raúl es un tanto tímido pero aun así me saluda, siempre hemos coincidido en clase de Física y era muy amable conmigo
-Bien, aquí venía a despedirme de Samanta ¿Qué tal el verano?
-Muy bien espero que el tuyo también haya sido genial, bueno os dejo que os digáis lo que sea. No quiero estropear el feliz encuentro.- Y con una amplia sonrisa me despido de él.
Vanesa y yo cuchicheamos mientras se despiden. Luego acribillamos a preguntas a Samanta
¿Cómo fue? Dice que se vieron en una fiesta, el le acompaño hasta su casa y en ese momento le confeso todo. No fue muy originar pero precioso a la vez.Parece ser que se hablaban desde antes y tonteaban mucho.
¿Y la primera cita? Nada especial, un cine y cena. Pero para ella más que suficiente.
¿Lo saben vuestros padres? Si, los de los dos. En un principio los de Samanta no se lo tomaron muy bien, debido al aspecto del chico. Pero luego accedieron porque no querían negar la felicidad a su hija. Ella a conocido a sus suegros, parecen buena gente y fueron muy amables. Son felices, los dos, y eso es lo que más importa. No hablamos mucho más hasta que llegan los profesores. Empezamos el curso, primero de bachillerato. Clase E, ciencias sociales.
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