viernes, 3 de enero de 2014

Capitulo VI

-¿Hay alguien en casa?- Asomo tímidamente la cabeza por la puerta principal- Maríaa...Arianne..¿Mamá?- Al no obtener respuesta alguna río para mis adentros.-Estupendo, pasa.- Digo al chico que me devuelve la sonrisa a pocos metros de distancia mía.-No hay nadie, te lo dije.-Y le sonrío cogiéndole de  la mano para que se adentre en mi casa.
-Es muy bonita tu casa, me encanta.- Dice el despampanante chico.
- Y a mi me encanta tu culo.- Digo reprimiendo una risita.
Se da la vuelta y me mira con esos intensos ojos grisáceos.
- Y que quieres hacer ahora...Sofía.-Pronuncia mi nombre y siento como me derrito por dentro.¡Que bueno esta joder!
-Pues ahora...ahora me apetece...¿Quieres beber algo?- Contesto mientras su mirada se intensifican y poco a poco se dilatan sus pupilas.
-Debería beber algo.
-Si, creo que deberías.
-Pues entonces que asía sea.
No puedo reprimir la risa que me provoca ver esa juguetona cara, estamos a pocos centímetros el uno del otro, y noto su deseo en esa penetrante mirada que me concede. Me deslizo de sus brazos como puedo y me acerco a la nevera.
-Te parece bien una cerveza.
-Si, me parece bien.
Saco dos cervezas y las abro. Le entrego una y nos sentamos en el sofá.
-¿Que tal las clases?- Me pregunta
-Bien, cada día más estresante pero he tenido la suerte de que me ha tocado profesores buenos. Pero por lo demás lo de siempre, ya sabes.
-No, no lo se.
Se bebe lo poco que le queda del quinto de un sol trago lo apoya en la mesa y sigue mirándome con esos perturbadores ojos que me cortan la respiración. Se acerca poco a poco a mi, recortando esos  cada vez más pocos metros que nos separan, y me besa apasionadamente. Es tierno y dulce a pesar de lo que sus aspecto pueda transmitir. Ya no solo utiliza la boca sino que empieza a utilizar las manos y poco a poco el beso se intensifica más y más. Tengo que parar un momento porque se lo que va a pasar a continuación.
-Julio, espera.
Cojo las dos cervezas y me acerco a la cocina para tirarlas. Cuando me doy la vuelta lo veo a poco centímetros de mi. Me coge de la mano y me lleva escaleras arriba, directa a mi habitación. A medida que subimos noto como cada vez es más palpable el deseo en él... bueno quizás no solo en él... yo también lo deseo, y mucho.
Entramos en mi habitación y me tumba en la cama, empezamos a desvestirnos poco a poco, casi sincronizados. Y seguimos besándonos hasta estallar en otro beso más ardiente y fuerte y no podemos parar ya.
- ¿Eres tu la que esta vibrando? ¡Vaya si que te gusto!
- ¿Qué?- Estaba tan perdida en mis pensamientos que no me he dado cuenta que el móvil que llevo en el bolsillo de atrás del pantalón me esta vibrando.
- Vaya que oportuno.
- Espera un momento, por favor.- Cojo el móvil y veo el nombre que esta escrito en él. De repente el corazón deja de palpitarme ¿¡Mierda que hago!? Lo cojo, no lo cojo. Decido hacer caso omiso y cuelgo la llamada apagando el móvil.
- Y bien...- Me dice Julio.- ¿Alguien importante?
-No, ya sabes, lo de siempre.
- Algún día tendrás que tomar el control de tu vida ¿Lo sabes, verdad?
- Si, claro que se que algún día tendré que hacerlo. Pero ahora no es el momento de hacerlo ni de hablar de ello.- Digo en un tono bastante irritado.Es que me esta molestando seriamente sus comentarios.-Ahora ven, sigamos por donde estábamos.
Suelta una risita a mi lado.
- Sueles ser tan borde con todo el mundo o te gusta serlo especialmente conmigo.- Me pregunta en tono sarcástico.
- Más te gustaría ser tan especial para mi. Y si, en parte tienes razón, me gusta irritarte especialmente a ti.
Suelta una carcajada e inmediatamente seguimos besándonos, con la misma complicidad que antes e incluso puede que más. Pero aun así mi mente analiza sus palabras. Tiene razón, tengo que tomar las riendas de mi vida y hacer lo correcto aun que esto se vuelva en mi contra.

No hay comentarios:

Publicar un comentario